sexoenfacebook

Mario Salieri, director de culto

1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars
Loading ... Loading ...

1.06.2003

En el porno europeo es, sin ningún tipo de duda, uno de los nombres más respetados. Su estética inconfundible y su gusto por el morbo como elemento significativo de su obra lo han llevado a ser una de las referencias más importantes del continente. Rindamos pleitesía al maestro de las sombras. Señoras, señores. Mario Salieri.

Julia TaylorEn un género tan dado a la practicidad, a la sencillez y a la imitación, Mario Salieri parece no haber bebido en ningún tipo de fuentes similares a las de sus contemporáneos.

Sus obras son absolutamente particulares y los elementos que introduce marcan un estilo tan definido que es imposible para el aficionado conocedor de sus películas, no reconocerlas desde el primer instante.

El argumento, la fotografía, y las características de su reparto marcan el sello Salieri.Su idea del porno no se entiende sin un argumento que sea el hilo de todas esas situaciones morbosas que su retorcida mente imagina.

En sus películas se desarrolla una historia, con unos personajes muy bien definidos, y una labor de dirección impecable que hace que actores y actrices saquen a relucir virtudes que ni ellos mismos podían imaginar.

Ver a una chica llorar interpretando una escena dramática o a los protagonistas cantar con sus propias voces y hacerlo bien es un reto que pocos directores serían capaces de asumir. Pues Don Mario no sólo no se arruga, sino que planea este tipo de escenas y las solventa con enorme brillantez.

Salieri1El abuso de autoridad, relaciones entre viejos sátiros y atractivas e indefensas chicas y toda una serie de momentos en que el poder se establece como arma con la que sacar placentero partido sexual son una constante en su cine.

Los argumentos de sus trabajos giran en torno a lo que se ha venido en llamar “neorrealismo social“, consistente en establecer como fondo de las peripecias sexuales de los protagonistas, una trama basada en los problemas sociales y la realidad de determinados estratos de esa sociedad italiana.

Así, en obras como “CKP” o “La fuga de Albania“, la acción se desarrolla reflejando situaciones propias de problemas que tenían lugar en ese momento, como podían ser la guerra de los Balcanes o la inmigración albanesa.

Los ambientes rurales, las bodas y los velatorios son algunos de los tics favoritos del genial director. En esta serie de ambientes donde en muchas ocasiones los sentimientos están a flor de piel, Salieri introduce el sexo como un elemento de distorsión, de ruptura con el guión establecido de lo que son los comportamientos habituales.

También lo es la creación de ambientes asfixiantes, para lo que emplea eficazmente las sombras en una fotografía tan particular como inconfundible. Esto, junto a sus planos fijos y encadenados en las escenas de sexo, conforman la característica principal de su obra a nivel visual.

En este sentido, la utilización del blanco y negro en algunas de sus películas añade un nuevo toque de novedosa estética al porno, ya que hasta entonces no se había planteado la posibilidad de mostrar sexo sin recurrir al color de la carne.

Julia TaylorEn cuanto a los actores y actrices que utiliza; Salieri, como tantos otros, tiene sus musas y sus favoritos. Entre los nombres más representativos cabe citar a Selen, Zara Whites y Monica Roccaforte, que protagonizaron muchas de sus producciones, pero también a otras actrices que fueron empleadas con asiduidad como fueron los casos de Anita Blonde, Dalila, Julia Taylor o Karen Lancaume.

En general, las preferencias del director a la hora de decidir el reparto de alguno de sus trabajos suelen decantarse por actrices con capacidad para la interpretación y de pechos naturales y grandes, a ser posible.

Entre los actores, Salieri ha otorgado una gran responsabilidad a dos nombres; Francesco Malcom y Philippe Dean, a los que en más de una ocasión hizo llevar el peso de sus trabajos haciéndolos protagonistas de múltiples escenas.

StavrosEl gusto por el detalle, el perfeccionismo, junto a sus particulares criterios estéticos dan como resultado un producto muy determinado, que puede o no gustar, pero que se caracteriza por una calidad fuera de toda duda.

Bien es cierto que el hecho de rodar muy poco, y normalmente producciones con un presupuesto elevado le permiten más recursos que a otros directores, pero, de cualquier manera, con más medios, más tiempo o más ambición, Mario Salieri se ha convertido en un director de culto, con premiadísimos trabajos, como Stavros, verdadera obra maestra desde todos los puntos de vista y que le han permitido gozar de su actual estatus de maestro de maestros.




    1 comentario

    1. R.Gómez dice:

      Junio 17, 2010 | 22:00 pm

      Menos mal que alguien rescata algo de Salieri para recordar, hoy en día con tanto gonzo nadie se para a pensar que se hicieron películas de ese calibre :)

    Añadir un Comentario

     Campos con * son requeridos

    Promo

    --> -->
    cumlouder